Ciudadanos norteamericanos tambien tienen derechos

Los ciudadanos de los Estados Unidos también tienen derechos

El sistema de inmigración en los Estados Unidos actual está diseñado para “castigar” y no contempla por ningún lado el fin de darle solución a los problemas que tienen ciudadanos norteamericanos que solicitan documentos legales para un ser querido indocumentado.

Cada día estos ciudadanos se han visto empujados contra una pared por dos razones fundamentales: Una es tener a ese ser querido dentro de los Estados Unidos sin papeles legales, o sea, indocumentado, y la otra es enviarlo a su país de origen para una cita consular donde se le informa al extranjero que no puede regresar a los Estados Unidos por 3 o por 10 años. Es triste que las leyes de inmigración prohíben que un indocumentado que ha vivido más de seis (6) meses en este país, no puede salir porque sería castigado para volver regresar, dicho castigo siendo entre 3 y hasta 10 años.

Esta política del gobierno estadounidense de “castigo” ha conllevado a crear una sub-sociedad con familias que viven en un estado de inestabilidad, en total a una crisis emocional, social y económica, que perjudica en gran medida al futuro de nuestra sociedad norteamericana.

Lo mas insólito es que la mayoría de dichos ciudadanos norteamericanos que tienen parejas indocumentadas están sufriendo una represalia económica porque su pareja no puede trabajar legalmente. La situación es peor que si estuvieran casados con individuos que han cometido delitos penales de baja moralidad o de violencia. En conclusión, las verdaderas víctimas son los ciudadanos casados con extranjeros que solamente han cometido el delito de entrar sin documentos con el propósito de encontrar un trabajo que no tienen en sus países de origen.

La situación ha empeorado con respecto a las familias que tienen un inmigrante de Mexico, porque el nivel del crimen en Ciudad Juarez, donde radica el consulado norteamericano encargado de procesar estos casos, ha explotado en los últimos dos años.

Estos problemas se solucionaban fácilmente desde mucho antes del año 1977, cuando teníamos una cuota hemisférica de 160,000 tarjetas verdes por año, y no teníamos una política de “castigo.” El congreso estadounidense hizo cambios en leyes migratorias sin medir las consecuencias; una de esas consecuencias fue no medir el impacto social y económico al limitar la cuota para Mexico a 20,000 tarjetas verdes anuales. Hoy día, dicha cuota es 25,000 tarjetas por año, que es por eso que hay dilataciones enormes que sufren los mexicanos tratando de inmigrar a los Estados Unidos.

Después de muchos años el congreso se puso corregir la situación con la aprobación de la “Amnistía de 1986” que inmigró a 3.3 millones de personas, la mayoría siendo mexicanos. Sin embargo en vez de afrontar la realidad y crear un programa de estadía legal temporal, algo que la reforma inmigratoria actual propone, el congreso optó por darle la residencia legal únicamente a aquellas personas que comprobaran su estadía ilegal desde el primero de enero de 1982. No hay duda que varios millones de los familiares de aquellos que inmigraron por medio de la Amnistía, siguen viviendo ilegalmente en los Estados Unidos. Muchos son hijos. La política actual de castigar a estos u otros indocumentados agrava el ambiente de inseguridad para muchas familias norteamericanas ya que muchos de estos hijos se han casado con ciudadanos norteamericanos pero aún no pueden inmigrar. O salen de los Estados Unidos para no regresar en 3 o 10 años, o se quedan ilegalmente en el país sin ninguna solución.

En resumen, lo que tenemos es un sistema super paralizado, porque hay demasiadas personas esperando un derecho legal que debió haber sido concedido en 1986, quienes se ven en riesgo de una deportación, sin poder trabajar legalmente, en fín, viviendo en la oscuridad.

No hay duda que el Departamento de Homeland Security y el Departamento de Estado tienen que aplicar las leyes que hasta la fecha no contemplan ni la historia que se viene desarrollando desde antes de1977, ni el choque emocional, social y económico que representa la política de castigo. Necesitamos la ley 245(i) o una reforma inmigratoria que contemple soluciones prácticas para los seres queridos de ciudadanos norteamericanos cuyos derechos han sido casi destruidos por esta política absurda de “castigo.”

  • http://twitter.com/trustandchange David Stow

    Why is it you don’t approach this sensibly? Those who have been here and worked hard and broken no law except to cross a border then keep them and give them a path to citizenship. Those that want to come just charge them less for a green card than coyotes charge for a dangerous passage. Put the money in a fund to protect the borders and to fight crime along the border. Wise as serpents, harmless as doves is good advice and we should heed it. None of us are here legally if you ask the Native Americans who we have mistreated since our “invasion” so long ago. Remember that God is watching us and how much God is displeased with hypocrites. Hate will be repaid with hate, but love and wisdom will be repaid with treasures in the future. “Forgive us our debts as we forgive us our debtors, and lead us not into temptation but deliver us from evil, for YOURS is the Kingdom and the power forever.” Let us be grateful that God as thus far been forgiving of us all. Make laws that work not laws of vengeance. Remember “God is watching.” Always watching…

  • http://twitter.com/trustandchange David Stow

    While Europe grows more powerful day by day by embracing many cultures and opening her borders, we in North America are fighting like cats and dogs over one or two bags of food in a pet food factory. We as a people of a single continent are full of riches that we need only to share in order to grow more powerful and wealthy. Yet, we act like senseless children all pointing fingers whenever disaster strikes. While we fail to come together Europe grows stronger by embracing her diversities. Problems that could be fixed by cooperation are the heavy cost of short sighted, unfair and hypocritical posturing by those who see themselves as powerful and in charge. God is the only power that lasts, all we know is fleeting mists, and our perceived power far from making any of us right or wrong, makes us all small bullies in a playground meant to benefit us all. Do we have no grander vision for North America than hateful slurs and short sighted hypocritical diatribes? It is said that one “emperor” fiddled while Rome burned. Are we fiddling away a potential great future as residents of this continent? The United States like the Rome and China of the past have great power now, but power does not last in the hands of fools. Hate that ignores great potential is foolish. I remember a joke about how people need to act in harmony and with consideration when they are in situations where they share a common interest. The joke goes that a little girl and her little brother were given a cat to share. The older child demanded that the front half of the cat would be hers exclusively and that only the back half, just the tail, of the cat would belong to her little brother. Soon the girl heard a great yowling in the distance and exclaimed “What are you doing to MY cat?” The little brother responded, “I am not doing anything to your half of the cat but I am standing on mine!” When we don’t learn to share we pay a price. I am amazed at the childishness of some of those in the United States claiming to own all but the tail of any joint “agreements” with her neighbors. It won’t turn out well if these folks are listened to seriously.